Querido DiálogoEcológico: No entiendo porqué hay muchos coches diesel europeos con altas valoraciones de kilometraje que no están disponibles en los E.E.U.U. Agradecería una clarificación.
-- John Healy, Fairfield, CT
Diversos países tienen estándares diferentes en lo que respecta a cuánta polución los motores a gasolina y diesel pueden emitir, pero la razón que vemos tan pocos coches diesel en los E.E.U.U. es más una decisión de los fabricantes de coches que el producto de un decreto de los reguladores a cualquier lado del Atlántico.
Desde el advenimiento de la edad del automóvil en los E.E.U.U., la gasolina ha sido reina del camino; hoy hasta un 95 por ciento de los vehículos de pasajeros y furgonetas en las carreteras norteamericanas son a gas. Y el gobierno federal ha hecho su parte para mantener este status quo, gravando el diesel con una tarifa casi 25 por ciento más alta que la gasolina. Un estudio reciente del American Petroleum Institute [Instituto norteamericano del petróleo], una asociación empresarial del petróleo, encontró que los impuestos federales representaban 24,4 centavos por galón de diesel pero solamente 18,4 centavos por galón de gasolina.
En Europa, donde en muchas regiones más de la mitad de los coches en servicio funcionan a base de diesel, estos incentivos fiscales están al revés, con los dueños de coches diesel cosechando las ventajas económicas resultantes.
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| Los proponentes de coches diesel apreciarían ver los impuestos a combustibles igualadosde modo que la gasolina y el diesel (que actualmente están gravados más alto) puedan competir en forma más justa en la bomba. Pero todavía otro obstáculo es la relativa falta de estaciones de servicio con bombas diesel a través de los Estados Unidos. |
| © cafemama, courtesy Flickr |
Pero según Jonathan Welsh, que escribe la columna “Yo y mi coche” para el Wall Street Journal, el interés en diesels—que ofrecen típicamente mejor eficacia de combustible que los autos a gasolina—ha ganado ímpetu significativo en los E.E.U.U. dado estos últimos años el alza en precios de la gasolina. La popularidad de los diesels también surgió, no obstante brevemente, a mediados de los años setenta después de los E.E.U.U. sufrió su primera “crisis del petróleo” la que envió los precios de la gasolina por los cielos. Pero eventualmente los precios de la gasolina cayeron arrastrando con ellos el fervor norteamericano por los diesels.
Hoy, sin embargo, con tanto énfasis en la cuestión ecológica, los vehículos diesel—-algunos de los cuales ostentan una eficacia de combustible similar a la de los híbridos—están en vías de reaparición en los E.E.U.U. Reglamentos recientemente adoptados requieren que los combustibles diesel vendidos en los E.E.U.U. hoy tengan emisiones ultrabajas, lo que atrae a los que estén preocupados por sus huellas de carbón y otras consecuencias para el medio ambiente.
También, la disponibilidad creciente de biodiesels con saldo cero de emisiones de CO2—un tipo de combustible diesel hecho a base de basuras agrícolas que se puede utilizar en lugar del combustible diesel regular sin ninguna modificación al motor—está convenciendo a una nueva generación entera de conductores norteamericanos a considerar los coches con motores diesel. Ahora solamente Volkswagen, Mercedes y Jeep venden coches diesel en los E.E.U.U., pero Ford, Nissan y otros planean lanzar dentro del próximo año versiones norteamericanas de los modelos diesel ya populares en Europa.
Mientras tanto, la U.S. Coalition for Advanced Diesel Cars [Coalición norteamericana para coches diesel avanzados], una asociación empresarial de los E.E.U.U. que representa varios fabricantes de coches así como vendedores de piezas y combustibles, quisiera ver al goberno estadounidense aumentar los incentivos para que los conductores norteamericanos elijan coches diesel, igualando así los impuestos para la gasolina y el diesel—de modo que ambos tipos de motores puedan competir en forma justa en la bomba—y ampliando los descuentos en impuestos para la compra de vehículos diesel más económicos y eficientes en materia de combustible. Un pequeño problema es la carencia relativa de estaciones de servicio a través de los E.E.U.U. con bombas diesel, pero a medida que tales vehículos pasen a ser más populares, las estaciones de servicio que no las ofrecen pueden agregar una o dos relativamente fácilmente.
CONTACTOS: American Petroleum Institute; U.S. Coalition for Advanced Diesel Cars
Querido DiálogoEcológico: ¿Qué significa realmente el término "neutro de carbón" o de "cero saldo de emisiones C02"? ¿Y es realmente posible vivir de tal manera sin recurrir sencillamente a la compra de créditos de carbón?
--Vera Hoffman, Seattle, WA
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| Rastree su huella de carbón a través de cualquiera de las muchas calculadoras en línea, tales como esta de la Universidad de California, Berkeley. |
| © University of California at Berkeley |
El "neutral o cero de carbón" es un término que ha originado muchas definiciones, y cómo alcanzarlo ha creado también numerosas interpretaciones, también. Según el nuevo Diccionario Norteamericano de Oxford, que hizo de "neutral del carbón" su “vocablo del año" en 2006, el término implica el “calcular tus emisiones de carbono perjudiciales al clima, reducir las mismas en lo posible, y después el equilibrar tus emisiones restantes, a menudo comprando compensaciones de carbón.”
Pero el término es realmente tan `06. El término de hoy, “neutro de clima,” (también "clima neutro") complica el problema. Rastrear el carbón está bien, pero el dióxido de carbono (CO2) es solamente uno de varios gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento del planeta, dice la publicación del año 2008, Rompiendo la Adición: Una Guía de las ONU Hacia la Neutralidad de Clima, por el Programa del Ambiente de las Naciones Unidas. El CO2 representa un 80 por ciento de los gases de efecto invernadero del mundo, pero cinco otros—los hidrofluorocarbonos, los perfluorocarbonos, el hexafluoruro de sulfuro y el metano—también contribuyen su parte. El tratado internacional sobre protocolos de clima de Kioto requiere límites en los seis gases.
Dejando la semántica de lado, si o no una persona puede arreglárselas para vivir de una manera "neutral de clima" es una cuestión de estilos de vida y adopción de ajustes graduales. Comienza tu búsqueda de un estado de "clima neutro" calculando tu uso de energía. Hace una búsqueda en Google para “huella de clima” o “huella de carbón” e prueva un par de calculadoras que rastrean el uso de maneras diferentes. Uno es Earthlab (https://www.earthlab.com/createprofile/reg.aspx); la Universidad de California en Berkeley también ofrece uno en: http://bie.berkeley.edu/files/ConsumerFootprintCalc.swf.
Para un cálculo, necesitarás información sobre tu uso de energía casero y tu recorrido por coche y tránsito público. Algunas calculadoras preguntan si eres vegetariano, cuánto reciclas y si haces abonos orgánicos, y cuánto gasta en compras diversas y yendo a restaurantes. La ecuación puede conseguir implicada. Registra tus fuentes de información, y después revisita la calculadora periódicamente con nuevas cifras para ver cómo vas andando.
El elemento final implica una compensación de carbón, “un crédito de reducción de emisión de un proyecto de otra organización que resulta en menos dióxido de carbono u otros gases de efecto invernadero en la atmósfera,” dice la fundación David Suzuki, que promueve “maneras en que la sociedad pueda vivir en equilibrio con el mundo natural.” Puedes comprar créditos de una compañía de energía renovable, por ejemplo, para compensar la cantidad de emisiones de carbono que de otro modo no puedes eliminar.
¿Harán tus esfuerzos alguna diferencia? Rompiendo la Adición declara que, para los individuos, “menos de 50 por ciento son emisiones directas (tales como manejando un coche o usar un calentador).” Cerca de 20 por ciento es causado por la creación, uso y disposición de productos que utilizamos; el 25 por ciento viene de la electricida que usamos en los lugares de trabajo; y 10 por ciento de mantener la infraestructura pública. Puedes conducir tu coche menos y reducir el calor de la estufa, pero considera maneras en que puedas afectar a las políticas de tu negocio y del gobierno con las que podrían afectar el otro 50 por ciento restante.
“Todos somos parte de la solución,” escribió el secretario general Ban Ki-moon de la O.N.U. en el prólogo a Rompiendo la Adición. “Ya seas un individuo particular, un negocio, una organización o un gobierno, hay muchas medidas que puedes tomar para reducir tu huella de clima. Es un mensaje que todos debemos adoptar en serio”.
CONTACTOS: Kick the Habit.
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