Querido DiálogoEcológico: ¿Es verdad que la pérdida de las turberas del mundo es un factor importantísimo en la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera? ¿Y si es así qué se puede hacer?
-- Larissa S., Las Vegas, NV
Las turberas son ecosistemas de humedales que acumulan material vegetal y forman capas de turba de hasta 20 m de grueso. Pueden almacenar, en promedio, 10 veces más dióxido de carbono (CO2), el gas de efecto invernadero principal, que otros ecosistemas. Como tal, los pantanos de turba del mundo representan un “fregadero importante del carbón” - un lugar donde el CO2 se almacena naturalmente bajo tierra y no puede escaparse a la atmósfera y exacerbar el calentamiento del planeta. Sin embargo, cuando se drena o quema, la turba se descompone y el carbón almacenado termina lanzándose a la atmósfera.
Un estudio del año 2007 preparado por el Programa del Ambiente de las Naciones Unidas (UNEP) acerca del rol de las turberas en el cambio de clima inducido por los seres humanos, encontró que los 988 millones de acres (3.998.294.123.200 m2) ocupados por las turberas del mundo (que representen cerca del tres por ciento de la tierra y de la superficie de agua dulce del mundo) es capaz de almacenar unos dos trillones de toneladas de CO2—equivalente a cerca 100 años de emisiones de combustible fósil.
Como tal, la conversión extensa de los pantanos de turba a usos comerciales por todo el mundo es causa seria de alarma. En Finlandia, Escocia e Irlanda, la turba se cosecha en escala industrial para uso en centrales eléctricas, calefacción, cocinar y uso en chimeneas domésticas.
 |
| Las turberas son importantes 'atrapadoras de carbón', almacenando en promedio 10 veces más CO2 que otros ecosistemas. Como tal, la conversión extensiva de turberas a usos comerciales alrededor del mundo es causa de alarma seria. Imagen: Producción de turba, para uso en chimeneas domésticas, en la zona central de Irlanda. |
Pero el problema es más urgente en países como Indonesia y Malasia, donde las dificultades económicas fuerzan a la gente a drenar turberas para crear granjas y plantaciones. Marcel Silvius de la organización holandesa sin fines de lucro Wetlands International señala que las “emisiones anuales de las turberas del Asia Sur-Oriental exceden fácilmente las contribuciones de combustible fósil de los países más contaminadores.” Él mismo agrega que Indonesia, ahora en el 21avo lugar en el mundo en cuestión de emisiones de gases de efecto invernadero, pasaría al tercer lugar (detrás de los E.E.U.U. y de China) si se facturaran las pérdidas de turberas.
Wetlands International estima que las emisiones anuales de CO2 causadas por el drenaje o la quema de turberas indonesias alcanza unas dos mil millones de toneladas, igual a cerca del 10 por ciento de las emisiones resultantes de la quema de carbón, petróleo y gas natural. Se supone que cantidades similares de CO2 resultan de la destrucción de turberas malasias.
El problema ha empeorado estos últimos años debido al alza aguda de demanda global por la madera, la pulpa y el biocombustible, lo que acelera la conversión de turberas de otro modo olvidadas en plantaciones de aceite de palma y granjas forestales explotadas intensamente. Silvius dice que una tonelada de aceite de palma —el producto de exportación principal de Indonesia y el ingrediente clave en el combustible biodiesel—cultivada en las turberas drenadas emite 20 veces más CO2 que una tonelada de gasolina. Con todo, él insiste, la protección de turberas puede realmente ser una de las maneras menos costosas de atenuar el calentamiento del planeta, pues costaría menos de siete centavos ($US) por tonelada de CO2 evitado.
“Justo como la eliminación gradual alrededor del mundo de las bombillas que consumen demasiada electricidad o un cambio masivo a los coches híbridos,” dice Achim Steiner, jefe de la UNEP , la “protección y restauración de turberas es quizás otra solución fácil entre las opciones más eficientes para la mitigación del cambio de clima.” Por su parte, la UNEP señala que se debería permitir a los países que contaran la protección de turberas entre sus esfuerzos encomiables para reducir sus huellas de carbón a medida que el mundo se prepara para el calentamiento del planeta.
CONTACTOS: UNEP; Wetlands International.
Querido DiálogoEcológico: ¿Ha seguido alguien si el cambio de clima está causando más pérdida de vida humana a medida que se agudiza?
-- Gordon Gould, Compton, CA
 |
| Investigaciones de la Organización Mundial de la Salud concluyen que el calentamiento global ya está causando 150.000 muertesy unos cinco millones de enfermedades humanas al año, incluyendo la malaria y el dengue. |
| © James Gathany, courtesy Wikipedia |
Los investigadores creen que el calentamiento del planeta es ya responsable de unas 150.000 muertes cada año por todo el mundo, y temen que el número bien pueda doblarse antes de 2030 incluso si comenzaramos a ponernos serios acerca de las reducciones de emisiones hoy día mismo.
Un equipo de científicos de la salud y del clima de la Organización Mundial de la Salud (WHO) y la universidad de Wisconsin en Madison publicaron estos resultados el año pasado en la prestigiosa revista Nature, cuyos artículos son revisados por otros expertos. Además de matar gente, el calentamiento del planeta también contribuye a unos cinco millones de enfermedades humanas cada año, encontraron los investigadores. Algunas de las maneras que el calentamiento del planeta afecta negativamente la salud humana—especialmente en naciones en desarrollo—incluyen: apresurar la diseminación de enfermedades infecciosas tales como el paludismo y el dengue; creando condiciones que llevan a la desnutrición y a la diarrea potencialmente fatales; y aumentando la frecuencia y la severidad de las olas de calor, de las inundaciones y otros desastres relacionados con el clima.
Respaldando los hallazgos del WHO existe ahora un estudio del ingeniero civil y ambiental de Stanford, Mark Jacobson, que demuestra un enlace directo entre el alza en los niveles de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera y la creciente mortalidad humana. Él encontró que la contaminación atmosférica agregada generada por cada aumento de un grado Celsius en la temperatura causada por el CO2 lleva a cerca de 1.000 muertes adicionales en los E.E.U.U. y muchos más casos de enfermedad respiratoria y de asma. Jacobson calcula que, anualmente, se observa alrededor del mundo unas 20.000 muertes debidas a la polución del aire, cada vez que la temperatura sube un grado Celsius.
“Esto es una relación de causa-efecto, no simplemente una correlación,” señala Jacobson. “El estudio fue el primero en aislar específicamente el efecto del CO2 de otros agentes de calentamiento global y encontrar cuantitativamente que los cambios químicos y meteorológicos debidos al CO2 mismo aumentan la mortalidad debido al aumento de ozono, y a las partículas y agentes carcinógenos crecientes en el aire.”
Para su parte, sin embargo, los escépticos del calentamiento del planeta tales como el físico atmosférico Fred Singer mantienen que los eventos repentinos de tiempo frío son responsables por más muertes que las temperaturas calientes y las olas de calor. “Los ancianos mueren en hogares carentes de calefacción adecuada. La gente sufre fracturas del cráneo a causa de caídas en el hielo. Los hombres mueren de ataques del corazón removiendo la nieve a paladas. La gente coge resfríos, gripe, pulmonías y otras enfermedades respiratorias. Las enfermedades infecciosas proliferan. Las admisiones de hospital se elevan.” Singer, el fundador del Science and Environmental Policy Project [Proyecto para la ciencia y la política medioambiental], concluye que puesto que el calentamiento del planeta elevaría las temperaturas máximas del verano modestamente mientras que subiría las temperaturas mínimas del invierno en forma significativa, esto “debería ayudar a reducir las mortalidad entre los seres humanos.”
Un equipo de investigadores de Harvard encontró un cuadro diferente. Su estudio de julio de 2007, publicado en la revista Occupational and Environment Medicine, revisada por otros peritos, determinó que el calentamiento del planeta probablemente causaría más muertes en el verano debido a temperaturas más altas, pero no menos muertes en los inviernos más suaves. Al analizar información sobre el tiempo relacionada con la muerte de 6,5 millones de personas en 50 ciudades norteamericanas entre 1989 y 2000, los investigadores encontraron que durante olas de frío de dos días se había visto un aumento del 1,59 por ciento en muertes debido a temperaturas extremas. Pero durante períodos similares de tiempo extremadamente caluroso, las tasas de mortalidad aumentaron un 5,74 por ciento.
CONTACTOS: WHO; Science and Environmental Policy Project.
DiálogoEcológico (EarthTalk) es ahora un libro! Más detalles e información en: www.emagazine.com/earthtalkbook.
GOT AN ENVIRONMENTAL QUESTION? Send it to: EARTHTALK, c/o E/The Environmental Magazine, P.O. Box 5098, Westport, CT 06881; submit your question at: www.emagazine.com/earthtalk.html; or e-mail us at: earthtalk@emagazine.com.
Did you enjoy this article? Subscribe to E/The Environmental Magazine!