Semana del 21/10/12

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Querido DiálogoEcológico: Aparte de la elección presidencial, ¿qué otras elecciones meritan el interés de los ecologistas este noviembre venidero?

— Matt Sloan, Sacramento, CA

La Liga [sin fines lucrativos] de Votantes Ecologistas (LCV) ayuda a los norteamericanos a reconocer los buenos de los malos políticos cuando se trata de historiales ambientales de candidatos en contiendas importantes a través del país. Aparte de aprobar ciertos candidatos específicos, el grupo también mantiene una lista—”la docena sucia”—de políticos con los peores récords ambientales. Mientras tanto, el CV Action Fund (Fondo de Acción de LCV) es un fondo político de la organización que puede canalizar financiación a los candidatos que apoya.

Uno de las luchas que LCV está siguiendo es la contienda por el Senado de Nuevo México entre el Demócrata Martin Heinrich y la Republicana Heather Wilson. Ambos esperan salir de la Cámara para tomar la silla desocupada por el Demócrata Jeff Bingaman, que se jubila después de cuatro términos—pero ahí termina la similitud.

Heinrich ha acumulado un perfecto 100 por ciento durante su carrera congresal según el Tabulador Ambiental Nacional de LCV, un criterio utilizado para valorar congresistas en cuestiones ambientales y de energía ecológica. El forma parte de la progresista Coalición de Energía y Ambiente Sostenibles y es un defensor leal de la obligación del gobierno federal de proteger la salud pública y ajustar cuentas con los contaminadores responsables bajo la Ley de Aire Limpio. Heinrich también apoyó la inversión más grande en energía ecológica en la historia—un paquete de recuperación económica que prometió $80 mil millones hacia eficiencia de energía, energía renovable y tránsito público.

Mientras tanto, como uno de los miembros de la “Docena Sucia” de LCV, Heather Wilson tiene sólo un 15 por ciento de crédito como un miembro de la asamblea. Es uno de los 20 principales recipientes de dinero de la industria del petróleo y gas, y ha votado siempre para proteger estímulos tributarios y lagunas legales que favorecen las compañías de esta industria.

Una coalición de grupos verdes que incluye el LCV Action Fund, Defenders of Wildlife, el Sierra Club, la National Wildlife Federation y el Natural Resources Defense Council Action Fund ha gastado $1,5 millones en avisos que acusan a Wilson de votar contra las familias de Nuevo México y en favor de contaminadores—una cantidad igual a la que grupos afiliados con el Partido Republicano gastaron en anuncios de apoyo a Wilson.

Otra contienda reñida en un estado vecino del sudoeste, Arizona, opone el Demócrata Richard Carmona (el favorito de LCV) contra el Republicano Jeff Flake. “A través de su carrera, el Dr. Carmona ha defendido medidas de protección sanitarias y defendería tecnologías de energía ecológica que crean trabajo en Arizona y a través del país,” señala LCV, que lo respalda. Su adversario, el Congresista Flake, que ya tiene 12 años en la Cámara y anteriormente fue un promotor de la minería de uranio, ostenta solamente un nueve por ciento en el tabulador de LCV.

En el este, en Massachusetts, la LCV está respaldando la Demócrata Elizabeth Warren, que promete eliminar subvenciones tributarias para el Gran Petróleo y apoyar las leyes de Aire Limpio y Agua Limpia. Su adversario, el Senador Scott Brown, Republicano en ejercicio, tiene un récord de sólo 22 por ciento, y repetidas veces ha votado para dar miles de millones en subvenciones tributarias al Gran Petróleo, desmantelar la ley de Aire Limpio, y negar financiación a proyectos de energía renovable.

En términos generales, LCV está apoyando 12 candidatos en contiendas del Senado y 29 luchas en la Cámara de Diputados, alrededor del país. Para una lista completa eche un vistazo a la página de “favoritos’ en el sitio web lcv.org de LCV. El grupo también ha aprobado un candidato a nivel de gobernador, el Demócrata de Washington Jay Inslee, y un candidato a la presidencia, Barack Obama.

CONTACTOS: LCV.

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Querido DiálogoEcológico: ¿Cuál es el problema con el plomo en la munición de caza y equipos de pesca? ¿Si un animal se va a morir de todos modos, no se va a envenenar, ¿verdad?

— Bill Joyce, Euclid, OH

El problema con el plomo en las municiones de caza y aparejos de pesca no es tanto acerca del plomo que contamina el botín de cazadores y pescadores sino acerca del plomo que se acumula en nuestros ecosistemas y envenena otros animales que lo ingieren. “El plomo es un elemento muy tóxico que hemos quitado prudentemente de los caños de agua, la gasolina, la pintura y otras fuentes peligrosas a la gente,” indica el Centro (sin fines lucrativos) Para la Diversidad Biológica (CBD). “Sin embargo el plomo tóxico todavía entra en la cadena alimenticia debido al uso generalizado de munición de caza de plomo y equipos de pesca, envenenando la fauna e incluso amenazando la salud humana”.

El grupo reporta que por lo menos 75 especies salvajes de pájaro en Estados Unidos—inclusive águilas de cabeza blanca, águilas reales, cuervos y cóndores californianos en peligro—son envenenadas rutinariamente por municiones gastadas. Mientras tanto, todos los años miles de grullas, patos, cisnes, bobos, gansos y otras aves acuáticas ingieren municiones de plomo gastadas o plomadas de pesca perdidas en lagos y ríos “a menudo con consecuencias mortales”.

“Animales que hurgan en cadáveres con heridas de bala y contaminadas con fragmentos de plomo, o aves zancudas que ingieren pastillas de plomo o perdidos en actividades de pesca, tomándolos por alimento o granos de arena, pueden morir dolorosamente a causa de una intoxicación de plomo, mientras que otros sufren por años de sus efectos debilitantes,” reporta CBD. A través de los EEUU cada año unas 3.000 toneladas de plomo se disparan al ambiente por los cazadores. Otras 80.000 toneladas se sueltan en campos de tiro, y 4.000 toneladas en cebos y plomadas pesqueros terminan en charcas y corrientes. CBD estima que en EEUU mueren todos los años hasta 20 millones de pájaros y mamíferos como resultado de estas prácticas.

Por supuesto, la munición de plomo también representa un peligro para la salud humana, especialmente para los que consumen carne cazada. “Las balas de plomo estallan y se fragmentan en partículas pequeñísimas en los animales heridos y pueden esparcirse a través de la carne que los humanos comen,” dice CBD. “Diversos estudios radiógraficos muestran que numerosas partículas imperceptibles, casi como polvo de plomo pueden infectar la carne hasta medio metro del balazo, causando un peligro para la salud de humanos más grande que lo que se creía anteriormente”.

La CBD lanzó su campaña Fuera con el Plomo de Municiones en marzo de 2012 para concientizar al público acerca del asunto y ayudar a montar presión para una transición federalmente ordenada a balas, perdigones y aparejos de pesca no tóxicos. La coalición incluye grupos de 38 estados diferentes que representan a conservacionistas, amantes de pájaros, cazadores, científicos, veterinarios, gente indígena de EEUU y empleados públicos. En abril, la Agencia de Protección del Medio Ambiente de EEUU (EPA) rechazó la petición de la coalición de sacar el plomo tóxico de la munición de caza. En respuesta, la CBD y otros seis grupos entablaron juicio contra la EPA en junio por negarse a considerar el problema.

Los adversarios de la CBD (como el Asociación Nacional del Rifle-/NRA) están en la ofensiva, apoyando la Ley de Herencia de Deportistas de 2012 (HR 4089), un proyecto de ley que propone abrir más tierras federales a la caza, limita la capacidad del Presidente a invocar la Ley de Antigüedades para designar nuevas tierras protegidas, e impide a la EPA regular munición que contiene plomo, entre otras provisiones. El proyecto fue aprobado recientemente en la Cámara de Representantes, pero los analistas políticos dudan que lo hará en el Senado.

CONTACTOS: CBD’s “Get the Lead Out”; Sportsmen’s Heritage Act of 2012 on Govtrack.